Biblioteca Ignoria

Literatura y artes

24 abr. 2018

Franz Kafka - Si llego a los cuarenta años




9 de octubre de 1911

Si llego a los cuarenta años, probablemente me casaré con una chica ya mayor, de dientes superiores salidos, algo descubiertos por el labio de arriba. Los incisivos superiores de la señorita K., que estuvo en París y en Londres, se montan el uno sobre el otro, como unas piernas que se cruzan levemente a la altura de las rodillas. Pero difícilmente llegaré a los cuarenta; así lo indica, por ejemplo, la tensión que se me pone a menudo en la mitad izquierda del cráneo; la siento como una lepra interna que, si prescindo de los aspectos desagradables y me limito a observar, me produce la misma impresión que cuando veo la sección transversal del cráneo en los libros escolares, o una disección casi indolora, en vivo, en la que el cuchillo, un poco refrescante, cauto, que se detiene y retrocede a menudo, y que a veces descansa, va cortando membranas finas como el papel muy cerca de sectores del cerebro en plena actividad.


En Diarios

Franz Kafka - América


Franz Kafka - América

Publicada en 1927 como obra póstuma, Franz Kafka (1883-1924) escribió los siete capítulos iniciales de América en el otoño de 1912, el primero de los cuales El fogonero apareció como libro independiente en mayo de 1913. El relato de las aventuras de Karl Rossmann —un muchacho de dieciséis años que embarca para el Nuevo Continente en busca de fortuna— constituye una de las piezas magistrales del gran escritor praguense.

Píndaro - Odas y fragmentos


Píndaro - Odas y fragmentos

De la extensa obra poética de Píndaro (Tebas, h. 520 a. C.-h. 438) tan sólo nos han llegado los cuatro libros de sus Epinicios u odas triunfales; sólo cuatro de los diecisiete libros en que los filólogos antiguos ordenaron su producción, y unos cuantos fragmentos. Pero bastan para mostrarnos la grandeza artística del mayor poeta coral de la Grecia clásica. Fue un espíritu hondamente religioso y ligado a las tradiciones de la patria helena. Pero Tebas no se adhirió a la causa democrática, y pactó con los persas y los ideales de la vieja aristocracia.

La de Píndaro es una poesía densa, de imágenes audaces, expresada en piezas de encargo muy formalizadas. Aunque no nos ha llegado el acompañamiento original de la letra (la música, la danza), estos versos siguen conmoviéndonos por la fuerza de sus imágenes y la intensidad de su inspiración.

Guy de Maupassant - Cuentos completos


Guy de Maupassant está considerado uno de los más importantes escritores de la escuela naturalista. Su prosa tiene la virtud de ser sencilla pero directa, sin artificios. Sus historias, variopintas, transmiten con una fidelidad absoluta la sociedad de su época. Pero lo que más lo caracteriza es lo impersonal de su narración; jamás se involucra en la historia y se manifiesta como un ser omnisciente que se limita a describir con pelos y señales sus observaciones. No en vano, Maupassant está considerado como uno de los mayores cuentistas de la historia de la literatura.

Franz Kafka - La metamorfosis


Franz Kafka - La metamorfosis

El estilo despojado y la sencillez de la prosa no hacen más que subrayar la complejidad de este relato que, desde su publicación en 1915 ha sido objeto de las interpretaciones más variadas.

«Una mañana, tras un sueño intranquilo, Gregorio Samsa se despertó convertido en un monstruoso insecto». A esa primera frase, que despierta los temores del lector, le sigue un mundo de pesadilla («kafkiano»), donde lo cotidiano se vuelve incierto y opresivo.

Franz Kafka (1883-1924), uno de los grandes autores de la literatura del siglo XX, ha plasmado en sus novelas la pesadilla cotidiana del ser humano contemporáneo.

Fiódor Dostoyevski - Memorias de la casa muerta


Fiódor Dostoyevski - Memorias de la casa muerta

El protagonista es el propio autor, Fiódor Dostoievski, que bajo la figura del protagonista, Alexander Petróvich Goriánchikov, nos relata en primera persona su privación de libertad, su convivencia con los demás presos, sus dificultades para adaptarse a su nueva situación. No debemos olvidar que Dostoievski pertenecía a la nobleza rusa, era Teniente de Ingenieros, es decir, una persona acostumbrada al trato con la alta sociedad y no con el pueblo llano, y además se dedicaba a la literatura, por lo que no estaba acostumbrado a los esfuerzos físicos. Son datos más que suficientes para imaginarnos lo que tuvo que suponer para Dostoievski ese radical cambio de vida: nuevas amistades (lo mejorcito de cada casa, como se suele decir), condiciones penosas de salubridad e higiene (las descripciones del autor sobre las condiciones de los barracones donde se alojaban reflejan con detalle esas condiciones), trato inhumano y degradante (se trataba de un sistema penitenciario compatible con la tortura y que despojaba al recluso de cualquier rastro de dignidad humana).

David Hume - Tratado de la naturaleza humana


David Hume - Tratado de la naturaleza humana

El Tratado de la naturaleza humana es la cumbre de la filosofía de Hume. «La naturaleza humana, dice, es la única ciencia del hombre». En realidad, todas las ciencias se vinculan con la naturaleza humana, aún aquellas que parecen más independientes, como las matemáticas, la física y la religión natural; porque también éstas forman parte de los conocimientos del hombre y caen bajo el juicio de las potencias y las facultades humanas. La primera parte trata del conocimiento humano, el cómo de nuestro conocimiento, las sensaciones… La segunda parte habla de las pasiones. Y en la tercera de la moral. La filosofía de Hume procede a la vez del empirismo de Locke y del idealismo de Berkeley. Trata de reducir los principios racionales, entre ellos el de la causalidad, a su filtrado humano; por tanto las leyes científicas sólo son válidas para los casos en que la experiencia ha probado su certeza. La sustancia material o espiritual no existe. Es el fenomenismo y agnosticismo absoluto. Hume influyó en Kant y es inspirador de Adam Smith y de los economistas liberales clásicos.

23 abr. 2018

Jules Michelet - Consejos del Diablo a los jesuitas


Jules Michelet - Consejos del Diablo a los Jesuitas

1838 fue un año muy importante en la vida de Michelet. Estaba en la plenitud de sus poderes, sus estudios habían alimentado su aversión natural por el principio de autoridad y las prácticas eclesiásticas, y en un momento en el que la actividad revivida de los jesuitas es causa de alarma real e imaginada, se le nombra a la cátedra de historia del Colegio de Francia. Auxiliado por su amigo Edgar Quinet, inicia una violenta polémica contra la Orden impopular y los principios que ésta representa, una polémica que situó sus conferencias entre las más celebradas de la época. Los textos de estas conferencias más religiosas que históricas o literarias, aparecieron en tres volúmenes: Des jésuites, en colaboración con Edgar Quinet (1843); Du prêtre, de la femme et de la famille (1845); Le peuple (1846).
    
Estos libros no despliegan el estilo apocalíptico, parcialmente copiado de Lamennais, que caracteriza las últimas obras de Michelet, pero contienen en miniatura casi todas sus ideas sobre la ética, la política y la curiosidad religiosa —una mezcla de sentimentalismo, comunismo, anticlericalismo, apoyado por los argumentos más excéntricos, pero ungidos de una gran dosis de elocuencia.

Gustav Meyrink - El Gólem


Gustav Meyrink - El Gólem

Tomando como punto de partida la vieja leyenda judía del monstruoso gólem, un ser artificial fabricado por un rabino que le insuflaba la vida escondiéndole en la boca un pedazo de pergamino con una palabra mágica escrita en él, el maestro de la literatura fantástica Gustav Meyrink teje con total brillantez una novela poética y cautivadora que atrapa al lector desde el principio y ya no lo suelta. Son muchos los que han glosado las bondades de «El gólem», y en palabras de Jorge Luis Borges, uno de esa larga lista de notables enamorados de la obra del escritor vienés: «Novalis anheló alguna vez “narraciones oníricas, narraciones inconsecuentes, regidas por asociación, como sueños”. Tan fácil es componer narraciones de esas como imposible es componerlas de modo que no sean ilegibles. “El gólem” increíblemente es onírico y es lo contrario de ilegible. Es la vertiginosa historia de un sueño. En los primeros capítulos (los mejores) el estilo es admirablemente visual; en los últimos arrecian los milagros de folletín (…). No sé si “El gólem” es un libro importante; sé que es un libro único»